Memorias del Pamir

Hoy comparto esta acuarela que hice en 2014 sobre la mítica barca de cuatro palos alemana Pamir. La he reciclado para adaptarla a una viñeta de cómic. La Pamir probablemente sea uno de los windjammers más famosos y queridos de todos los que han existido.

Aquí os dejo dos enlaces bien documentados sobre su historia.

En visita de cortesía Pamir

Barque Pamir

Memorias de la Marina Mercante Argentina

Año 1989. Buque frigorífico Glaciar Perito Moreno (ELMA Empresa Líneas Marítimas Argentinas S.A.) entrando en el canal de Punta Indio a la altura del Pontón Recalada DF-15 (Pilot Station y Buque-Faro Estacionario) y con rumbo a Buenos Aires. Acuarela firmada en 2016.

Año 1990. Buque portacontenedores Isla Gran Malvina (ELMA Empresa Líneas Marítimas Argentinas S.A.) en ruta asignada a la Conferencia de Fletes Norte de Europa-Mercosur. Acuarela firmada en 2016.

La menos guapa del baile

SD 14 Catharina Oldendorff. Acuarela hecha en 2020

Se dice que en la cultura anglosajona hay afición a ponerle un mote o apelativo a cualquier cosa, ya sea una herramienta, ser humano, o un coche. Aunque la verdad es que todos somos un poco así. Nos gusta etiquetar y no aprendemos.

Esta es la breve historia de la clase de buques mercantes polivalentes SD-14, cariñosamente llamados por los marinos de todo el mundo como “Plain Janes”.

Según la etimología de este apelativo, la expresión “Plain Jane” (Juana la simple) viene a describir a una mujer sencilla, sin apariencia llamativa ni interés por estar a la última en eso que llaman “moda”.

Ya he dicho en alguna ocasión que los marinos nos dirigimos a los barcos en femenino. Pues bien, los SD-14 (abreviatura de Shelter-Decker 14.000 DWT) fueron buques construidos en serie que no aportaban ese glamour y elegancia que otros buques de la época si tenían.

Pasados los tiempos de las grandes guerras, la marina mercante mundial necesitaba rearmarse de nuevo y los diseñadores de buques buscaban mejorar la versión de los afamados y veteranos mercantes de la clase “Victory” y “Liberty”. Fue entonces cuando los astilleros Austin & Pickersgill (A&P) en Sunderland desarrollaron en los años sesenta un mercante de catorce mil toneladas de peso muerto que viniese a mejorar el world tonnage existente. Los armadores interesados en invertir en este nuevo diseño, la gran mayoría familias griegas afincadas en la City de Londres como los Mavroleon (principales accionistas de A&P) o Kulukundis, pusieron como requisito que el buque tuviera cinco bodegas y medios a bordo para trabajar en puertos que carecían de grúas propias.

El diseño era espartano y la habilitación no muy sofisticada. Sin embargo eran muy eficaces en medios de carga (diez plumas de 5/10t y una de 35t), capacidad y economía en cuanto a mantenimiento y consumos.

Ante los excelentes resultados de las primeras unidades botadas, la demanda se disparó y ya eran varios los astilleros que solicitaban a A&P su licencia de construcción. En total se construyeron por todo el mundo 211 barcos de esta clase siendo el último entregado en 1988 por el astillero CNC Estaleiro Mauá de Niteroi (Brasil), ya en plena etapa mundial de contenerización.

Otra de las novedades de este proyecto eran los breves plazos de tiempo que los astilleros ofrecían para su construcción. Al ser buques tan sencillos de ensamblar se llegaron a botar dos barcos al mes.

Ya bien entrado el siglo XXI era todavía habitual ver algún “Plain Jane” en puertos asiáticos.

Para ser la menos guapa del baile, todos quisieron bailar con ella…

SD 14 Katerina Dracopoulos. Esbozo en acuarela hecho en 2014

Aquí os dejo un pequeño vídeo reportaje sobre los SD14 de gran interés para los más nostálgicos.

Más info: Austin and Pickersgill

Past and Present

SS Regina Magna. Chandris Lines. Acuarela

Where you´re working in a new illustrated book, sometimes your past work can be combined with new illustrations. In my last work in progress Historia ilustrada de la Vela Latina Canaria I can see that this book is a meeting point with my past paintings and present work, like this watercolor from cruise ship Regina Magna (ex Pasteur, ex Bremen) painted in 2015. An elegant ship who call Las Palmas many times in seventies.

Navegar de cualquier forma

Antsiranana, Madagascar. Acuarela

Esta pintura fue realizada gracias al asesoramiento perfectamente detallado por el mismo Capitán de este buque. En la escena, el buque frigorífico Mahe Reefer navega abandonando la bahía de Antsiranana en la isla de Madagascar. En primer plano, unos niños navegando en una piragüa a vela.

Tribulaciones de un ilustrador

Proceso de coloreado de un perfil. Buque de salvamento Clara Campoamor. 70 horas de trabajo.

A veces intentar vender una ilustración, una pintura o un proyecto integrado en forma de libro, es una tarea un tanto penosa.

Cuando escribo estas anotaciones un tanto desordenadas pero perfectamente alineadas en mi cabeza, lo hago pensando en Isabel, en Marta, en Marcos, en Fernando, y un largo etcétera de colegas de profesión que sufren como yo, el tortuoso camino de la “aprobación de un presupuesto”.

Todo empieza con un mail. De repente alguien te pregunta si puedes hacer esto o lo otro. Tú respondes que sí, y le devuelves la pregunta al supuesto cliente sobre si puede ser un poco más preciso. A saber, medidas, detalles de la escena, etc. Si se trata de un cliente privado, todo es más rápido. Pero no ocurre así cuando trabajas con empresas, organismos, asociaciones, etc. En este caso todo es más lento y tu proyecto pasa por varios despachos y firmas. Y es que a veces somos un país de burocracias toleradas. Y digo toleradas porque nosotros toleramos lo que pasa. A veces pasan días, semanas e incluso meses para que te respondan. Pero tú sigues intentándolo y tocando todas las puertas posibles.

En la mayoría de los casos todo sale bien y de esta forma tu carpeta “acuarelas con final feliz” va cogiendo forma saludablemente.

Pero lo que a veces molesta y seguro que muchos de vosotros (colegas de profesión que me leéis) habéis sufrido también, es cuando te piden un descuento sobre el precio ya calculado donde ya has incluido todas tus horas de trabajo, materiales o tiempo para documentarte. ¿Un descuento? ¿en serio?

En muchos casos se suele usar la palabra en diminutivo. Descuentillo. Como si eso fuera a pasar más desapercibido.

Llegados a este punto, tengo por norma moral y por respeto a mi propio trabajo, no seguir en la negociación. Desisto seguir adelante ahora que puedo y no me causa tanto problema. Pero siempre me acuerdo de mis inicios y de todos esos compañeros que no pueden desistir y acaban haciendo el trabajo por un precio inferior a lo que realmente vale.

Así que señores clientes, este trabajo es artesanal. Ya solo la tarea de investigación y documentación es enorme, y a menudo nos coge la madrugada en la mesa de dibujo. Los lápices o pinturas no se ponen a caminar solos. Hay que moverlos gracias a tus conocimientos o capacidades. Todo ello con perjuicio de que te consumas la vista y que la mala ergonomía te pase factura física. Lo mismo pasa con los que hacen ilustración y edición digital, escritores o documentalistas. Son muchas las horas que se emplean en escribir, crear, retocar, renderizar, montar, etc…

La felicidad que te produce cuando ves que aceptan tu presupuesto con su justo precio es lo que hace que tu trabajo tenga una motivación, un valor y un estímulo incalculable.

Así que por favor, los descuentos mejor pedirlos a las grandes multinacionales esas que no pagan impuestos, y que te traen lo que compras a la puerta de tu casa incluso en festivos, empleando a personal mal pagado.

El gremio al que pertenezco se lo agradecerá.

Día de regatas

Acuarela perteneciente al proyecto de libro Historia ilustrada de la Vela Latina Canaria que se publicará a finales de este mismo verano. Se trata de un monográfico sobre la historia de este deporte náutico que se viene desarrollando desde principios del siglo pasado en mi ciudad natal, Las Palmas de Gran Canaria.

En esta escena costumbrista ambientada en los años treinta, una mujer saluda desde el mirador de La Laja, a una regata que navega en la lejanía. A su lado, un Ford modelo A. Uno de los automóviles más famosos y cinéfilos que ha existido jamás. Un clásico de la época anglosajona en Canarias.

En esta ocasión, la edición corre por cuenta de la Federación Canaria de Vela Latina. Para mí es una gran motivación ser el ilustrador de este proyecto.