Musas

Antes de comenzar un proyecto siempre hago alguna figura humana que me ayude a visualizar los juegos de luces y sombras en la acuarela que voy a empezar. Y es que a veces no tiene por qué ser el boceto de un barco. Entonces me gusta acudir a mis musas. Ellas están siempre ahí para ayudarme en mis procesos y orientar mis pinceles allá donde yo no soy capaz de ver. Ya es una costumbre encontrarlas haciendo cualquier cosa. Siempre en poses tranquilas, distraídas y ensimismadas. Y por supuesto, junto al mar.

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