Cinco poetas rusos en el mar

Cuando en 1964 saltaba la noticia a nivel mundial de que la Unión Soviética ponía en servicio al primero de una serie de cinco modernos buques de pasaje, nadie se imaginaba que fueran a ser capaces de construir unos barcos tan bellos y elegantes como la clase Ivan Franko.

Probablemente por esa razón los ingenieros navales de la Sovcomflot decidieron no poner nombres de héroes del partido comunista, sino más bien a personajes relevantes de la cultura rusa.

Fue así como estos cinco bellos liners se bautizaron como Ivan Franko, Aleksandr Pushkin, Taras Shevchenko, Shota Rustaveli y Mikhail Lermontov.

De estilizadas líneas y muy marineros los cinco poetas irrumpieron con fuerza en el emergente mercado mundial de cruceros ofreciendo confort y buen gusto a precios asequibles. En el diseño de la acomodación para el pasaje destaca que todos sus camarotes tenían vistas al mar y los lavabos disponían de tres grifos para agua fría, caliente y de mar. Esta práctica de los grifos de agua de mar ya está en desuso. En cuanto a la decoración de sus interiores se tuvo en cuenta la vida y obra de cada uno de los poetas así como elementos decorativos de la cultura rusa, como por ejemplo una escultura del bailarín Rudolph Nureyev situada en la piscina exterior del buque Ivan Franko.

Estos barcos fueron construidos enteramente en los astilleros de la antigua Alemania oriental VEB Mathias-Thesen Werft de Wismar (proyecto 301/ Seefa 750) entre los años 1963 y 1972, y fueron operados por las navieras soviéticas Baltic State Shipping Company (BGMP) con base en San Petersburgo y Black Sea Shipping Co. (BLASCO) de Odessa.

Esta semana he recibido la noticia de que el último de estos “poetas” ha sido desguazado en Alang el pasado mes de enero, después de 56 años de vida marinera.