Barcos polares. El Kista Dan

Ilustración del Kista Dan y pingüinos emperadores en la Estación Antártica australiana Mawson

A principios de los años cincuenta del siglo pasado, mientras soviéticos y americanos miraban hacia el cielo y empleaban todos sus recursos en dominar la carrera especial, la naviera danesa J. Lauritzen comienza a diseñar un tipo de buque muy particular con el que abriría sin duda una nueva página en la historia de las navegaciones polares. Aunque inicialmente la idea del proyecto buscaba reforzar las conexiones entre Dinamarca y Groenlandia con buques preparados para navegar en condiciones extremas, el objetivo principal de los armadores nunca dejó de ser el de crear barcos para expediciones con fines científicos en el Ártico y Antártico. Fue así cuando en un frío día de enero de 1952 el buque de carga y pasaje Kista Dan  era botado en los astilleros Aalborg Vaerft de Dinamarca.

Según la clasificación del Lloyd´s + 100 A1 ”strengthened for navigation in ice” and “Finnish Ice Class 1A”, el buque podía navegar sin la necesidad de ser asistido por un rompehielos gracias a su casco reforzado.

Con unas dimensiones y características muy modestas hoy día, pero muy novedosas para la época, el Kista Dan marcó el camino a seguir en las construcciones navales de buques polares. Sus primeros viajes los realizó a Groenlandia como transporte convencional admitiendo también pasaje pero poco tiempo después de su botadura, es fletado por el programa de la Australian National Antarctic Expedition (ANARE) para atender a sus estaciones antárticas.  Inicialmente su color fue gris pero pronto se dieron cuenta de que navegando entre hielos, el buque debía ser visto y reconocido con facilidad en medio de los bellos y  monótonos tonos blancos de los casquetes polares.

Fue entonces cuando el color rojo “Lauritzen” se convertía en el símbolo de la compañía danesa hasta hoy día.

Aunque sus dimensiones no le permitían grandes despliegues logísticos el valiente Kista Dan fue equipado con maquinaria especial que podían desembarcar gracias a sus plumas. Los tractores polares Ferguson diseñados expresamente para este tipo de expediciones facilitaron en gran medida la construcción y mantenimiento de las estaciones polares de la época. Además de la logística de tierra, el buque alojaba sobre las tapas de bodega un pequeño avión de reconocimiento Auster AOP.6 adaptado para  despegar y aterrizar sobre el hielo.

Como anécdota cabe decir que en 1954 este barco apareció en la película Hell Below Zero del director Mark Robson ambientada en el mundo de las flotas balleneras.

La vida del Kista Dan bajo la contraseña de J. Lauritzen fue muy corta dado que las expediciones antárticas demandaban buques un poco más grandes y mejor acondicionados para la vida a bordo de los científicos, pero el camino ya estaba marcado por este pionero. Tras él se construyeron el Thala Dan, Magga Dan y probablemente el más conocido y querido por los científicos de la Commonwealth, el Nella Dan. Tras el hundimiento de éste en 1987 frente a la costa de la isla Macquarie, se cerraba una era de grandes logros para la naviera danesa y para el mundo científico.

En aquellos años, los barcos de J. Lauritzen acaban en “Dan”, abreviatura de Dinamarca.

Aquí os dejo algunos enlaces de interés con los que he me basado para documentarme.

J. Lauritzen

Dan ships in Australia

Friends of Nella Dan

Estaciones polares australianas