Tarde de pasión en el puerto de Hamburgo

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Sigo rebuscando en mis archivos para enseñaros proyectos ya hechos y he encontrado esta pintura del año 2016, perteneciente a una edición no impresa de la mítica naviera argentina ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas).

Se trata del buque de carga general Río Tunuyán en Hamburgo, navegando a la altura de los famosos astilleros Stülcken Werft (derecha) con un buque en fase de armamento bajo el pórtico y la iglesia luterana de St. Michaelis (izquierda).

Debo reconocer que personalmente el puerto de Hamburgo es uno de mis preferidos. Y hablo del Hamburgo de otro tiempo, como en la escena. Cuando los buques entraban hasta la misma ciudad navegando por el canal principal NorderElbe. Hoy es otra cosa y como pasa en casi todos los puertos, atracas el buque lejísimos del centro de las ciudades porque las terminales ya son periféricas.

Pero volviendo a la escena que esta semana os enseño, quería explicaros algunos detalles a tener en cuenta en esta pintura. Es cierto que  siempre imaginamos una Hamburgo gris, fría y atmosférica, pero quise hacer algo diferente y dotar a la escena de luminosidad con un día despejado y nubes de evolución al fondo. El casco blanco del buque aporta frescura a la escena y la vista por popa y aleta de Estribor, nos permite acompañarlo hasta su atraque. Es una perspectiva que me gusta mucho.

Navegando “por libre” y escoltando al Río Tunuyán, he puesto a los remolcadores Altenwerder y Bugsier 12. Esto es lo que yo llamo “el cortejo” en una maniobra de atraque o desatraque con remolcadores. Cuando he navegado en remolcador junto a un buque sin dar ni tomar cabo, es decir “por libre”, siempre me he sentido que estoy cortejando.

El práctico nos ha pedido que solamente “acompañemos” y llegado el momento, nos pedirá que “hagamos firme” con el cabo de remolque. Esta jerga en el mundo del practicaje y maniobra con buques son las expresiones que a veces dotan de romanticismo a este mundo insólito de los barcos.

A partir de aquí, el poder de la imaginación es algo personal. Podemos atracarlo donde nos apetezca. La escena invita a que cada uno se pierda como quiera por los mercantes muelles de este puerto. Lo mismo da llevarlo a Hansahafen, Südwesthafen o Indiahafen.

Ya estamos en Hamburgo!

Técnica: Acuarela y Gouache.