Hasta siempre Caballero

Acuarela nocturna del buque Sierra Lara

Se nos ha ido José Manuel Caballero Bonald, otro marinero en tierra, otro poeta andaluz. Aquí os dejo uno sus poemas más especiales para mí. ¡Hasta siempre Caballero!

NOCTURNO CON BARCOS

Siento pasar los barcos por dentro

de la noche. Vienen de un transitorio

distrito del invierno y van a otro interina

estación de argonautas, esas rutas

quiméricas que rondan

los fascinantes puertos de la imaginación.

Invisibles a veces, surcan

las cóncavas comarcas de la niebla,

pertenecen a un mundo despoblado,

a alguna procelosa tradición

de vidrieras marchitas, se parecen

a la emoción que queda detrás de algunos sueños.

Llega hasta aquí el empuje

respiratorio de las máquinas, el empellón

del agua en sus amuras, y a veces

una sirena desenrosca

la disonante cinta de su melancolía

por los opacos círculos del aire.

La cifra de esos barcos es la mía.

Con ellos cada noche, se va también mi alma.

J.M. Caballero Bonald

La línea valorada

En dibujo, llamamos línea valorada al trazo que enfatiza y remarca la forma. Si para nosotros la línea es una manera de abstracción, de delimitación entre el vacío y el todo a la vez, encontramos en la línea valorada el motivo para seguir ese viaje. Variar la intensidad es lo que hace se que rompa la monotonía y dota de carácter y expresividad el tema.

Sobre el nivel del mar

Acuarela “dos violines”

Son las 10 de la mañana de un fresco mes de junio en Bregenz, Austria. Esta localidad ribereña situada junto al precioso lago Constanza está de gala. Se celebra una nueva edición del famoso festival de música que desde finales de la segunda guerra mundial ameniza con su espectáculo la belleza de uno de los lagos más increíbles del corazón de Europa.

Los músicos de la Orquesta Sinfónica de Viena, descienden de los autobuses y comienzan a recoger sus instrumentos debidamente colocados en el enorme remolque contiguo. Por delante, quedan muchas horas de ensayo sobre el magnífico escenario flotante (Seebühne) que por la noche rendirá homenaje a la ópera Aida de Giuseppe Verdi. Hay sonrisas en el ambiente y cierto nerviosismo. Todo se mezcla entre la afanosa actividad de los organizadores  y de un staff organizado que estará detrás de los músicos, intérpretes y extras de la obra.

Desde la terraza del Casino un numeroso público que con toda seguridad acudirá por la noche al acto, les observa con orgullo patrio. La flamante Wiener Philarmoniker, orquesta asignada al festival desde sus inicios, tiene también su propio escenario flotante. La puesta en escena es espectacular y si hay algo que lo convierte en inigualable son las enormes piezas móviles de atrezzo que dotan de una magia única a la obra.

No muy lejos de Bregenz, en el puerto de Lindau (Alemania), el vapor de paletas Hohentwiel se dispone a zarpar con un grupo de turistas con los que realizará un mini-crucero por el Bondesee hasta el atardecer. Momento en el que pondrán proa al puerto de Bregenz para unirse al resto de los espectadores de Aida.

Si hay algo que fluye a lo largo y ancho de este precioso lago situado a 395 metros sobre el nivel del mar, es el cuidado de las costumbres y las tradiciones. La cultura no tiene fronteras en este lugar insólito donde Suiza, Alemania y Austria conviven y comparten sus aguas en perfecta armonía.

Tanto el vapor Hohentwiel (1913) como la motonave Oesterreich (1928) son un claro ejemplo de cultura marítima y tradición. Aunque inicialmente fueron barcos de línea que unían los puertos más importantes del Bodensee, hoy se dedican a excursiones turísticas con música y buena cocina a bordo.

Actualmente el lago está interconectado gracias al servicio de la Bodensee Schiffahrt que tiene establecida una extensa red de escalas entre puertos de primera categoría y pequeños embarcaderos.

Mientras tanto, la música ya suena y comienza el espectáculo!!!

Más información:

Barcos Hohentwiel y Oesterreich

Festival de música de Bregenz

Orquesta Filarmónica de Viena

Plano de rutas por el Lago Constanza

Lago Constanza

Homenaje

Hoy es el día del libro y debería estar hablando de una de mis publicaciones hechas o en proyecto, pero quiero aprovechar para recordar la memoria de uno de mis colaboradores editoriales.

El pasado 28 de marzo nos dejaba a causa de esta pesadilla llamada Covid, el Capitán de la Marina Mercante D. Ángel Maruri Larrabe,  sin duda una de las personas que más ha hecho por la historia marítima de nuestra Marina Mercante y muy en especial, por la historia de su Plentzia natal. Como muchos sabéis, esta villa vizcaína y sus alrededores  es de sobra conocida por su gran tradición marinera y por ser cuna de infinidad de Capitanes y Pilotos de la Marina Mercante. Ángel Maruri siempre fue un hombre comprometido con la historia marítima y prueba de ello es que fue uno de los fundadores del Museo Plasentia de Butrón.

Trabajar asesorado por él siempre fue una experiencia enriquecedora y tengo un grato recuerdo a su lado. Son muchas las colaboraciones que hicimos juntos. Ya sea en forma de libros o para el propio museo. Siempre acogió mi trabajo con interés, divulgando mi obra y promocionándola allá donde veía la ocasión. Además de todo esto, gracias a él he tenido la oportunidad de conocer a grandes personas a las que me une una sincera amistad.

Como homenaje a este gran compañero de profesión, dedico esta acuarela alegórica sobre dos barcos en los que navegó. Los buques de pasaje Cabo de Hornos y Cabo San Vicente de la naviera Ybarra & Cía, en aguas de Rio de Janeiro.

Siempre tendré presente su enseñanza, su consejo y su generosidad.

Gracias Capitán Maruri.

Cuando el martillo de Thor golpea

Buque CON-RO Cometa navegando al través de Vestmannaeyjar, Islandia. Acuarela

Tras el bombardeo mediático que supuso el accidente del portacontenedores Ever Given en el Canal de Suez y con medio mundo celebrando su final feliz, se tuvo constancia de otro buque mercante más desapercibido pero con problemas mucho mayores por el riesgo de pérdidas humanas que los de la “ballena varada” de Suez. Este caso despertó mi interés.

En la madrugada del 3 de abril, el buque de bandera holandesa Eemslift Hendrika zarpaba del puerto alemán de Bremerhaven con una cubertada de embarcaciones estibadas y debidamente trincadas para aguantar lo que se preveía una navegación complicada hasta el puerto noruego de Kolvereid. Y recalco lo de “debidamente trincadas” porque en el norte de Europa se toman bien en serio la estiba de este tipo de cargas de proyecto con destino a latitudes donde los vientos son extremadamente duros y el mar muy ingrato.

El parte meteorológico alemán y británico daba para esa semana una ventana de varios días con vientos sostenidos provenientes del cuadrante W que en un principio no causarían problemas para los experimentados capitanes que navegan por esas rutas del mar de Noruega.

Entre todos los peligros que tememos los marinos, uno de ellos es quedarnos sin gobierno o sin propulsión. Ya sea por una caída de la planta eléctrica (Black out) o por fallo mecánico severo. Y esto es lo que le pasó al Eemslift Hendrika. Quedarse sin propulsión con vientos de través y con una carga estibada con mucha altura metacéntrica sobre la coordenada vertical G, lo convierte en un tentetieso a merced del martillo de Thor.

Afortunadamente, la sobrada experiencia de los servicios de guardacostas noruegos y la eficiencia de la empresa de salvamento holandesa SMIT (que este año está haciendo buena caja por cierto), hicieron posible una toma de remolque seguro y llevarlo a destino sin más incidentes.

Resultado: tripulación evacuada debido al riesgo de hundimiento causado por las escoras imposibles que sufría el navío, parte de la carga de cubierta perdida y la pluma de la grúa popel arrancada a consecuencia del destrincaje violento que sufrió la embarcación más grande que llevaban en  cubierta.

Debo añadir que desde la aparición del concepto RO-RO y CON-RO (antes RO-LO), los buques multipropósito como el Eemslift Hendrika son tipos de mercantes polivalentes muy bien valorados por los armadores del norte Europa y que si no fuera por la pérdida de propulsión y gobierno, éste hubiera llegado a destino sin ningún tipo de problema.

Según la mitología nórdica, una de las más interesantes para mí detrás de la griega, Mjölnir (que significa demoledor) es el martillo de Thor y tanto en la Edda prosaica como la Edda poética se cita en numerosas ocasiones, siendo el arma más devastadora contra todo aquel que intente desafiar a los Æsir o deidades del Norte.

Para los marinos noruegos e islandeses el martillo de Thor se manifiesta en los temporales marítimos.

Dibujo técnico a la antigua

Fase de dibujo y perfil coloreado del buque cablero Seven Waves

Hoy os enseño este montaje de fotos que saqué durante el proceso de dibujo de un proyecto de doce láminas sobre perfiles de barcos realizados a primeros de este año. Los encargos de perfiles es una variante más de lo que hago en estudio y son proyectos en los que a veces se tarda más en realizar el plano, que colorearlo.

Compartir lo que sabes es quizá uno de los mejores ejercicios de crecimiento personal que existen en la vida de una persona, y la razón de este post semanal se debe a que quiero hablaros de otro dibujante que empieza hacerse hueco en el mundo de la ilustración de barcos. En especial, los buques de pesca.

Aunque mi relación con Fernando Montes es reciente, nos hablamos como si nos conociéramos de toda la vida. Al principio nos intercambiábamos libros sobre planos de barcos pero después entramos en materia creativa y ha sido una sorpresa muy grata conocer su trabajo que poco a poco va evolucionando y perfeccionándose.

Fernando es un amante de los barcos y de su Vigo natal. Es una persona muy humilde de espíritu, constante y trabajador. Se ha especializado en perfiles coloreados de buques de pesca de altura (arrastreros congeladores sobre todo) y más concretamente, los construidos en astilleros de la Ría de Vigo. El dibujo de perfil de un barco es un ejercicio de delineación basado en los planos a escala de un buque. Es una labor minuciosa que requiere buen pulso y mucha paciencia. Tal como se hacía en antaño cuando no existían los sistemas CAD/CAM actuales.

Se suele decir que cada maestrillo tiene su librillo, pero en nuestro caso compartimos todo lo que sabemos porque en el resultado final se ve el estilo de cada uno.

Aquí os dejo el link del sitio web de Fernando Montes. Merece la pena ser visitado por todo aquel que esté interesado en estos barcos de pesca, la historia de Vigo, sus astilleros y compañías pesqueras.

Ships Gallery

Un punto azul pálido, Eratóstenes y el deseo de experimentar

Ilustración partes de un Sextante y oficial tomando la meridiana del Sol. Tinta china sobre papel 200 grs

Esta semana, durante una tormenta de ideas para un nuevo proyecto en el que entro a formar parte, me recordaron el libro Un punto azul pálido; una visión del futuro humano en el espacio (Ed. Planeta) del gran Carl Sagan. Lo leí en 1995 como libro de préstamo de la Biblioteca Pública de Las Palmas de Gran Canaria, hoy integrada en el Campus Universitario. Aunque para muchos es una secuela de su enorme obra Cosmos, éste arroja reflexiones filosóficas y de asimilación personal que nos hace preguntarnos donde estamos con respecto al resto del universo. La famosa fotografía de la tierra tomada desde la sonda espacial Voyager 1 fue su inspiración.

Sagan se atrevió a predecir en este libro que con el tiempo (nosotros no lo veremos), tendremos una tecnología lo suficientemente potente como para poder observar nuestro propio planeta tierra a una distancia tan grande que solo podamos apreciar un punto azul pálido en la lejanía.

Reconozco que siempre he sentido fascinación por los documentales televisivos de Carl Sagan y su serie Cosmos, además de toda la admiración que desde niño sentí por el mundo antiguo focalizado en el Mediterráneo. En todas sus entregas televisivas invitaba a hacernos preguntas y reflexionar sobre nuestra presencia en el universo.

En uno de sus estupendos capítulos que podéis buscar en Youtube, Sagan nos mostraba la figura de Eratóstenes y su teoría sobre la curvatura de la tierra. Con una sencilla explicación en la que ambientaba el experimento que el griego realizó entre Alejandría y Siena (hoy Asuán), no solo se entendía claramente que la tierra era curva sino que su cálculo era correcto salvo una pequeña variación de error. Ciento cincuenta años más tarde, esa misma teoría fue mejorada por Posidonio y sirvió más adelante a Cristóbal Colón para convencer a los poderes de la época de que su expedición resultaría exitosa dado que la tierra era curva y no plana.

Para nosotros los marinos, la palabra circunnavegar es tan normal como decir ¡Buenos días!. Saber que todos nuestros conocimientos sobre la navegación astronómica están basados en estos grandes de la historia antigua como Eratóstenes es cuando menos apasionante.

Cada vez que he usado un sextante y he querido medir la altura de un astro para determinar la latitud, siempre me acuerdo de Eratóstenes y su deseo de experimentar y hacerse preguntas.

Gracias a todas esas preguntas curiosas hechas así mismo y por muchos científicos de la época, hoy podemos orientar un buque y situarlo en la inmensidad del mar sin necesidad de satélites sofisticados y de última generación.

Hacerse preguntas es necesario. Gracias a la curiosidad aprendemos y enriquecemos nuestro saber con cualquier cosa que nos propongamos, y aunque nuestro punto azul pálido es hoy una amalgama de problemas geopolíticos, pandémicos o barcos imposibles que encallados en rutas marítimas dificultan el consumo depredador, siempre podremos dedicar un poco de nuestro tiempo para leer un libro, respirar hondo y hacernos también preguntas.