Libro “Salitre”. Crónicas de la mar y de los barcos.

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En mayo de 2016 la Asociación de Amigos del Museo Marítimo del Cantábrico de Santander realizó, en el propio museo, un homenaje al historiador y marino santanderino Rafael González Echegaray. Posteriormente con el patrocinio de la Consejería de cultura del Gobierno de Cantabria se publicó, en edición no venal, un pequeño libro que recogía las disertaciones del evento.

En aquellas disertaciones y en el coloquio posterior quedó evidente que existía una parte desconocida de su obra, la referida a su condición de cronista y articulista en prensa y revistas que, lógicamente, permanecía desconocida y en el mejor de los casos oculta en las hemerotecas.

Ahora Juan Peña de Berrazueta, Capitán de la Marina Mercante y vicepresidente de la Asociación, que participó en aquel homenaje con una biografía comentada del propio Rafael nos presenta, con el patrocinio igualmente de la Consejería de cultura del Gobierno de Cantabria y el propio museo, su libro “Salitre crónicas de la mar y los barcos Recopilatorio” fruto de su trabajo de localización y recopilación de artículos escritos por Rafael González Echegaray publicados desde 1950 en prensa y revistas, referentes a crónicas marítimas relacionadas con Cantabria, Santander y su puerto. En él se incluyen catorce artículos del archivo personal del propio Rafael donados por la familia.

El ilustrador de barcos ha participado en este precioso libro, con una ilustración que recoge en una misma escena, toda la esencia de este trabajo recopilatorio sobre la obra de Rafael González Echegaray. Para ello se tuvo en cuenta el marco incomparable del puerto de Santander, lugar donde este ilustre hombre de mar comenzó su andadura como marino e historiador. Juan Peña propuso basar el esbozo inicial en la portada del libro “RESACA”, publicado por González Echegaray en 1960, en el que el pintor valenciano Ricardo Zamorano resolvía, de manera magistral y con cuatro pinceladas, una escena de muelle con barcos atracados. La idea no podía ser más acertada. Entre otras cosas porque la nueva portada también hace un guiño hacia aquellos libros editados en vida por el protagonista de esta historia. Una vez claro el esbozo, decidimos poner un barco conocido de la matrícula de Santander y como no podía ser de otra manera, atracamos al vapor “PEÑA ROCÍAS” junto a la Grúa de Piedra. La distancia entre el observador y estos elementos de la ilustración permite a su vez dar una sensación de amplitud y profundidad en un reducido espacio como lo puede ser la portada de un libro.

El resultado ha sido sin duda un gran acierto, y desde el estudio del Ilustrador de barcos estoy muy orgulloso de formar parte de este trabajo realizado en colaboración con mis amigos de Santander.

Mi agradecimiento a Juan Peña de Berrazueta, compañero de profesión y entusiasta de la historia marítima que nos une. Y a mis colegas de la Asociación de Amigos del Museo Marítimo del Cantábrico de Santander por tenerme siempre en cuenta en sus sugerencias e ideas.

 

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Libro “El naufragio del navío Sverige”. Notas del ilustrador.

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El pasado 4 de Mayo se presentó en San Fernando de Cádiz, el libro El naufragio del navío Sverige: Trabajos de recuperación y conflicto diplomático 1738-1764, escrito por Alejandro Gandul Hervás. Este proyecto, publicado por el sello independiente Plimsoll Ediciones Náuticas y en el que he colaborado como ilustrador, ha supuesto un antes y un después en mi carrera profesional como retratista de barcos. El trabajo de investigación de Alejandro ha sido una grata sorpresa para todos los entusiastas de la historia marítima, que con asombro y admiración hemos contemplado el nacimiento de un escritor del mar, que sabe muy bien de lo que habla.

De entrada, el proceso ilustrativo era todo un reto, puesto que solo teníamos una imagen de otro navío gemelo al Sverige y poco más. La estructura del libro se compone de una cronología de sucesos que era necesario ambientar para entender, entre otras cosas, cómo era un salvamento marítimo en el siglo XVIII. Un barco de madera a merced de un temporal se destruye con una facilidad asombrosa y sabíamos que poco podíamos recrear al respecto, pues el tiempo real de los acontecimientos iba más veloz en el libro. Sin embargo debo decir que gracias a la conexión con Alejandro desde el primer momento, pensar los dibujos fue una grata experiencia, edificante y muy fructífera. Juntos y desde la distancia repasamos las escenas, los esbozos, los personajes y los tiempos, situando sobre los textos al Sverige, calculando con sumo cuidado las distancias, las proporciones o las medidas. Todo fue un fluir de ideas que nos llevaban a la misma conclusión inicial. El Sverige se tenía que poder tocar.

Desde aquí, quiero agradecer la confianza que Alejandro puso en mí desde el principio y en términos de creatividad, recalcar la importancia en la relación entre el escritor y el ilustrador. Su opinión sobre mis ideas fue muy respetuosa y supo en todo momento, sin imponer nada, cuidar ese margen de espacio que todo dibujante necesita para desarrollar una escena. Siempre he pensado que el trabajo del ilustrador empieza cuando las palabras escritas terminan y dejan paso a la imaginación.

Para los que aún no conocéis esta joya de libro aquí os dejo el link de Librería Náutica Robinson.

Gracias Alejandro por compartir esta aventura.

Bienvenido al Ilustrador de barcos

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Para ponerte en contacto con nosotros o comentarnos alguna sugerencia puedes hacerlo  a través de este correo:

elilustradordebarcos@outlook.com

Los formatos usados para acuarela y acrílico son:

35cm x 50cm

35cm x 70cm

40cm x 70cm

40cm x 100cm

Todas las pinturas excepto las de soporte en lienzo, tienen una reserva de margen en blanco por los costados.