En la ciudad que nunca duerme

Esta ilustración comenzó como un pequeño esbozo (20×10) pero terminó coloreada en acuarela. A veces las pruebas que realizo para algún encargo acaban siendo algo interesante para guardar o compartir.

En la escena vemos al trasatlántico France (Compagnie Générale Trasatlantique CGT – French Line) entrado en el puerto de Nueva York en su viaje inaugural el 3 de febrero de 1962 desde el puerto de Le Havre, y siendo recibido como era de costumbre, por una veintena de remolcadores que le daban la bienvenida a su manera, con los cañones de agua hacia el cielo.

Para una escena así me apetecía estar junto a la Estatua de la Libertad y mirar hacia el skyline del “lower” Manhattan y puente de Brooklyn.

Sin duda uno de los buques más bellos y elegantes que ha existido en la historia de los viajes trasatlánticos.

Os recomiendo verlo aquí: SS France maiden voyage – musique “La mer” – Chantal Chamberland

Un valenciano ilustre. Vicente Martín i Soler

Grafito y acuarela gris payne

Hace pocos días encontré esta lámina que realicé en el año 2018 sobre el ferry Martín i Soler de la naviera Balearia y, repasando mis notas sobre la vida de este compositor valenciano con el que siempre me he sentido identificado, me apeteció contaros un poco sobre su vida.

Vicente Martín i Soler nació en Valencia el 2 de mayo de 1754 y aunque no hay muchos datos sobre su infancia, se sabe que ya a temprana edad cantaba en el coro de la Catedral de Valencia. Bajo el auspicio de la iglesia recibió formación musical en Bolonia a través de la orden de los franciscanos y ya en 1775 regresa a España donde debuta con su primera ópera titulada Dos avaros. En ese momento su popularidad alcanza notable importancia y bajo el patrocinio de la Casa de Borbón viaja a Nápoles donde goza del apoyo del Rey de Nápoles, que lo libra en varias ocasiones de la cárcel por sus muchas deudas contraídas durante largos procesos de composición sin recibir ganancias.

Sin embargo Martín i Soler no deja de intentarlo y en su etapa italiana compone grandes obras como Andromache o Hypermnestra.

Como todo músico de la época, vivió también una etapa en Viena, ciudad en la que continuó cosechando triunfos como la ópera Una cosa rara, que tuvo un enorme éxito y de la cual el mismo Mozart usó una melodía para su Don Giovanni.

Después de esta etapa de oro, Martín i Soler viaja en 1788 a Rusia invitado por la reina Catalina II, que lo nombra director de su Ópera. Allí vivió y trabajó hasta su muerte en 1806 después de haber compuesto una treintena de óperas y numerosos ballets. Sus restos reposan en el Cementerio Evangélico Smolensky de San Petersburgo.

La figura de este ilustre artista siempre ha sido para mí un ejemplo de superación y de constancia, puesto que en sus peores momentos supo salir airoso y convertirse en una leyenda en el mundo de la Ópera.

El ferry Martín i Soler fue construido en el año 2009 por los astilleros Hijos de J. Barreras de Vigo, bajo encargo de la naviera Balearia. Como ya sabéis, esta naviera acostumbra a poner nombres de personajes ilustres a algunos de sus barcos como los buques Federico García Lorca, Hedy Lamarr, Cecilia Payne, Hypatia de Alejandría, Marie Curie o Rosalind Franklin.

Mas información en la web de la Real Academia de la Historia: Vicente Martín i Soler

Números

Cada tarde de domingo si la lluvia no aparecía, se sentaban frente a las gradas del astillero para ver cuánto había crecido el trasatlántico. Semana tras semana, mes tras mes aguardaban impacientes el día de la botadura. Lo soñaban flamante, luminoso y resplandeciente. Empavesado de proa a popa, y más arriba, hasta el tope del palo. Ese día la hija del armador, estrenando un vestido de flores, estrellaría una botella en el casco y la bella dama blanca se deslizaría hacia el agua.

Los niños jugaban a imaginar qué mares surcaría. En qué recónditos puertos de su imaginación haría escala. El abuelo  lo contemplaba en silencio. Quizá calculando la cantidad de camarotes, lavabos, camas, almohadas, vasos, platos, portillos, chapas de acero o cuántos caballos de potencia tendrían sus enormes motores. Todo era un sinfín de números, proporciones y cantidades.

Numbers. Ludovico Einaudi

Acuarela 15cm x 10cm

El segundo vapor Itálica y el viaje de una dama

Acaba el año, y tal como acostumbro cada diciembre, reviso el inventario de todo lo que he hecho a lo largo de estos meses y, de todos los proyectos realizados, hago también repaso de las colaboraciones no venales para investigación y edición de divulgación cultural. Hoy comparto con vosotros el proceso de una de ellas.

En septiembre de 2019, se puso en contacto conmigo D. Francisco Vives Boix (Elche 1958), Director y Editor de la Cátedra Institucional Dama de Elche de la Universidad Miguel Hernández (UMH) con una peculiar petición que despertó mi curiosidad. En su amable correo me preguntaba por los vapores de la compañía vasco-andaluza Ybarra & Cía., concretamente por el segundo vapor Itálica. Decimos “segundo” porque anteriormente ya hubo otro buque de la misma compañía que se llamó con el mismo nombre.

Me contó que estaba concluyendo su trabajo sobre el viaje que realizó el busto de la Dama de Elche desde el puerto de Alicante a Marsella para ser llevada desde allí al Museo del Louvre en Paris. Como todos sabéis, la Dama de Elche fue hallada el 4 de agosto de 1897 y vendida por el propietario del terreno al arqueólogo francés Pierre Paris, que la lleva días después al citado museo parisino. Según se desprende de su trabajo de investigación, podemos saber que el vapor que llevó a la Dama de Elche a Marsella, fue el segundo vapor Itálica en su ruta habitual de cabotaje desde Bilbao como puerto cabecera de línea hasta el puerto francés.

El tema me pareció interesantísimo y no pude negarme a colaborar en el proyecto, pero no fue hasta enero de este año cuando me puse a dibujar las dos láminas acordadas.

Francisco me orientó y asesoró en todo momento para realizar dos escenas muy concretas que ayudarían a documentar mejor su trabajo y publicación. Una de ellas ilustraba la cubierta del segundo vapor Itálica en el momento en el que la caja que contenía el busto de la Dama de Elche era embarcada y estibada a bordo. La segunda ilustración muestra al Itálica zarpando del puerto de Alicante y dejando la farola de la escollera por Babor para poco después arrumbar hacia Marsella.

En la correspondencia mantenida con Francisco Vives Boix, he podido conocer ante todo, a una persona entusiasta, culta y detallista en su trabajo. Siempre se agradece incluir en la enorme lista de investigadores que hay en España a personas como Francisco. Gracias a su trabajo, hoy podemos saber con más detalle la historia de este hallazgo y su periplo inicial hasta que regresa de nuevo a España.

Aprovecho este post de hoy para dar las gracias a D. Francisco Vives Boix por brindarme la oportunidad de colaborar con la Cátedra Institucional Dama de Elche.

Aquí os dejo la publicación digital que dicha Cátedra ha realizado para su divulgación . El barco que llevó a la Dama de Elche.

Emparejados

Buscando en mi portafolio información sobre los primeros barcos de Pescanova, he encontrado esta lámina de los arrastreros congeladores Lemos y Andrade navegando en pareja y llegando a los caladeros de Sudáfrica. Cuando la pinté tuve en cuenta algo muy importante que explica por qué un pesquero varía tanto de calado en una misma singladura.

Supongamos que tanto el Lemos como el Andrade zarpan de Vigo cargados “hasta las marcas” de combustible y pertrechos varios para la campaña de la merluza austral.  Hacen una parada en Las Palmas para tomar de nuevo combustible y con un andar de 10 nudos emplean 22 días en recorrer unas cinco mil millas náuticas aproximadamente. Al llegar a  zonas de pesca tan remotas lo normal es verlos muy aligerados de calado y con los tanques de combustible a mínimos.

Estos barcos fueron un hito en la industria naval gallega siendo los primeros congeladores construidos en España con el permiso de los soviéticos que ya por entonces habían creado las clases “Leskov”, “Pushkin”“Mayakovsky” entre los años 1955 y 1968.

Fuentes: Libro 25 empresas del Vigo de siempre de Fernando Torres Carbajo (Ediciones Cardeñoso), y web Soviet Trawler de mi colega Valeriy Lutsenko.

Fondeados

Anotó en el Cuaderno de Bitácora:

A las 0600H fondeamos frente al muelle de Puerto San José a la espera de que llegue la motora de las autoridades y el agente de la naviera.

Después, escribió en su Diario personal:

A varios cables de nosotros, otro barco de la United Fruit Company esperaba también turno para cargar. La costa era plana, frondosa y exhuberante. Su larga línea de playa se batía en retirada por las estruendosas e insistentes olas que morían en aquella costa cálida y de arena negra. Más allá, las casitas blancas miraban hacia el Pacífico como el niño que mira por primera vez la inmensidad del mar.

Solo el silbido impaciente de una locomotora distorsionaba toda aquella estampa de costa.  Escupiendo penachos de humo por encima de las palmeras y marcando su paso decidido para remontar  la Sierra Madre hasta Ciudad de Guatemala.

Acuarela sobre papel Strathmore 300g